Lección milenial

Durante la presentación de uno de mis libros hace pocos días, un hombre citó una encuesta de 2017 sobre el conocimiento que los jóvenes universitarios vascos tenían de ETA. Más del 50% no sabía quién fue Miguel Ángel Blanco. Lo comentaba entre la indignación y la perplejidad, una postura que comparto. Estos días, leyendo el ensayo colectivo Construyendo memorias entre generaciones: Tender puentes, buscar verdades, reclamar justicia (Postmetrópolis 2019), pensé que esa indignación no es tan común o tan compartida cuando hablamos de la ignorancia de nuestros jóvenes y no tan jóvenes respecto a la represión franquista. Seguir leyendo

Escarnio público

India, 7 de diciembre de 2019: un grupo de cinco hombres quema viva a una joven de 23 años cuando se dirige a declarar sobre la violación que ha sufrido hace un año. Entre los agresores se encuentra su violador, que ha quedado en libertad provisional tras pagar una fianza. Afganistán, 3 de noviembre de 2015: un grupo de hombres lapida a una joven por incumplir la ‘sharía’ (ley islámica). Había huido con su amado de un matrimonio forzado. Ella murió lapidada en una zanja. A su amante le dieron 100 latigazos. En España, nos recuerdan los señores (y algunas señoras) que dicen que el feminismo es innecesario o, peor todavía, una lacra o, Dios nos libre, un invento de Soros, esto no pasa. Sigue leyendo

Vacas mirando al tren

Hay un estado emocional para el que no consigo encontrar una palabra. Se trata de una sensación que me paraliza y que la sitúo entre el hastío y la ansiedad. Me sucede de vez en cuando y no sé si es síntoma de estos tiempos. Tampoco sé si a ustedes les pasa lo mismo.

¿Es hastío, fastidio o aburrimiento? Hastío, del latín fastidium. Según la segunda acepción del Diccionario de la RAE, “disgusto”. Fastidio: enfado, cansancio, aburrimiento, tedio. Aburrimiento: cansancio del ánimo (cómo me gusta cuando la RAE se pone poética, lo digo sin ironía) originado por falta de estímulo o distracción, o por… Seguir leyendo

Ancianos guerrilleros

Le parecía raro pensar que hubo un día en que su cuerpo no era un trozo de materia permanentemente azotado por vergajos, achicharrado a base de brasas, colgado de los pulgares, obligado a permanecer en posturas imposibles, a toda hora maltratado por el frío, los hombres y la rugosidad de un minúsculo calabozo de suelo cementado. Carne aplastada, perforada, hendida, triturada o desgajada, carne que le llegó a parecer ajena…”. Este fragmento pertenece al primer capítulo de La brigada 22, novela de Emilio Gancedo publicada recientemente por la editorial Pepitas de Calabaza. En este inicio de novela, tan brutal como poético, un guerrillero antifranquista del maquis es torturado hasta la muerte por agentes de la Guardia Civil. Cuarenta años después, en unos archivos que consulta un teniente del mismo cuerpo de seguridad, sólo puede leerse que murió en un accidente tras ser apresado. La ficción, la versión fabulada de la muerte del guerrillero, enmienda la historia en el archivo. Seguir leyendo.

Vandalismo institucional

Esos que tanto hablan de no remover el pasado con huesos y muertos, que dicen que exhumar al dictador genocida “no aporta nada al debate” (a qué debate se refieren es un misterio), esos que violan constantemente la Ley de Memoria Histórica, esos mismos deciden retirar (y con ello destruir) del cementerio madrileño de La Almudena las placas con los nombres de los allí fusilados entre 1939 y 1944. Fíjense bien en las fechas, es importante. Estas víctimas no son ni siquiera fusilados durante la contienda, sino durante la purga genocida que comenzó con la victoria franquista del 39. Seguir leyendo

Chicas raras

Escribimos para atrapar la vida o para huir de ella? ¿Creamos mundos imaginarios porque el que vivimos nos horroriza? ¿O nos inventamos ficciones para entender mejor lo que nos inquieta? ¿Separamos vida y literatura, experiencia y escritura, realidad y ficción? Para mí no hay antagonismo entre estos términos, la ficción me ayuda a comprender la realidad, y me invento historias no para huir de la vida, sino para entenderla y entenderme mejor. Esta postura, que une tiempo de vida y tiempo de literatura, que implica una relación simbiótica entre experiencia y escritura, es común en escritoras de épocas y geografías diversas. En Vivir el tiempo: Mujeres e imaginación literaria (Ediciones Bellaterra), Noelia Adánez contesta implícitamente estas preguntas a través del análisis de dos figuras clave (aunque olvidadas) de nuestra literatura: Dolores Medio y Concha Alós. Seguir leyendo

A por todas

Todavía resuenan en mis oídos los gritos de los seguidores de Vox en la noche del 10-N: “¡A por ellos!”. ¿A por ellos? ¿Quiénes son “ellos”? La respuesta la ha ido dando el propio partido desde su nacimiento: feministas, personas LGTBI y racializadas, nacionalistas e independentistas, rojos de todos los matices… ¡hasta los defensores del “régimen de 1978”! La lista sería larguísima, repleta de colectivos diversos, de millones de personas que no han votado a su partido. El mensaje nos llegó muy claro, a algunas más que a otras. Seguir leyendo