Llámenlo feminicidio

Escribo sobre qué ocultan los grandes medios cuando llaman “asesinato en serie” a lo que realmente es feminicidio. 90 mujeres asesinadas por el mismo hombre lo es.

Hace unos días leí en The New York Times que Samuel Little, un hombre de 78 años condenado a una triple cadena perpetua por el asesinato de tres mujeres en Los Ángeles durante los años ochenta, ha comenzado a confesar otros crímenes cometidos durante casi 50 años. Suman 90. Todas sus víctimas fueron mujeres: drogadictas, prostitutas, mujeres sin techo, mujeres vulnerables que recogía en la calle, en bares y clubes y que acababan estranguladas en la parte trasera de su coche. La mayoría de ellas mujeres negras e hispanas. ¿Cómo es que la policía o el FBI nunca relacionaron otros crímenes similares con los tres por los que Little estaba cumpliendo condena? Lo que parece incompetencia (que igual también lo es) responde en realidad a la lógica del sistema: las agencias de seguridad destinan menos fondos a investigar desapariciones y crímenes de mujeres vulnerables como las víctimas de Little. Leo más artículos de la prensa estadounidense sobre el tema. La mayoría remite a otros asesinos que, como él, buscan a las más vulnerables, a aquellas que posiblemente nadie va a reclamar si desaparecen. Gary Leon Ridgway compite, aunque se queda rezagado, con la brutalidad de Little: en 2003 fue condenado por estrangular a 48 mujeres.

Seguir leyendo

Obsolescencia programada

Mi ordenador portátil me sorprendió con un cambio radical el día de las elecciones andaluzas. Su batería, que aguantaba operativa seis horas seguidas, ese día me dejó tirada después de apenas tres. Pronto tendré que reemplazarla o comprar un ordenador nuevo. La obsolescencia programada es la estratagema tecnológica por la cual las empresas obligan a los consumidores a deshacerse de sus cacharros después del tiempo que a esas empresas les da la gana, con lo que el consumidor pierde la libertad de elegir cuándo cambiar de modelo. Tras conocerse los resultados fatídicos de las elecciones andaluzas, me dio por pensar que la ultraderecha es el chip corruptor que se insertó en ese nuevo producto que era la democracia española hace 40 años. Seguir leyendo

Hombre blanco hablar con lengua de serpiente

Esta semana el ministro de Asuntos Exteriores nos ha dado una gran lección de política e historia. EE UU tiene un mayor nivel de integración política por dos motivos: “Porque tienen el mismo idioma todos y porque tienen muy poca historia detrás. Nacieron a la independencia prácticamente sin historia, lo único que habían hecho era matar a cuatro indios”. Tras esta muestra de análisis profundo de la realidad estadounidense y sentido ético de la historia, al señor Borrell le llovieron unas cuantas críticas. La principal, obviamente, ha sido la banalización del genocidio de los pueblos indígenas, pero estas afirmaciones esconden mucho más. Seguir leyendo

¡Putas!

Mi columna de este domingo: las mujeres que ponen el cuerpo contra la Falange, las señoras franquistas y algún Borbón.

Escribo esta columna el 20 de noviembre, mientras veo sumarse las noticias sobre ciudadanos españoles enalteciendo el fascismo. Amanecíamos con la noticia de una Virgen del Pilar con atuendo falangista; poco después, el bisnieto del dictador Luis Alfonso de Borbón convocaba a sus seguidores de Twitter a una misa en honor del difunto en una iglesia de la calle de Serrano de Madrid. Seguir leyendo

Flores en la tumba del asesino

Mi columna de hoy no es sobre ETA, a pesar de que la nombro, sino una reflexión sobre qué pasa cuando amamos a alguien que sacude nuestros principios éticos fundamentales. La escribí inspirada por dos grandes obras, “El dolor de los demás”, de Miguel Angel Hernández y “Asier ETA biok”, de Aitor y Amaia Merino.

En El dolor de los demás, Miguel Ángel Hernández describe una escena terrible. Dos ataúdes sellados son introducidos en un velatorio. Cada cual contiene un cuerpo destrozado: el de un asesino suicida uno, el de su víctima otro. “La madera los iguala. La víctima y el asesino. Son los hijos. Es ella y es él”. El mejor amigo del autor tiene 18 años y ha asesinado a su hermana, suicidándose después. Los dos ataúdes descansarán juntos en el mausoleo de la familia. Quien quiera llorar a la víctima tendrá que enfrentarse también a su verdugo. Quien no quiera pensar que el verdugo fue capaz de “lo más terrible”, como lo califica Hernández en varias ocasiones, no tendrá otra opción que enfrentarse al encuentro con su víctima. Seguir leyendo.

La humanidad o la vida

Hoy Primo Levi me ayuda a reflexionar sobre el peligro de escuchar el canto de las sirenas que prometen mejorar nuestras vidas a costa de las vidas de los más débiles.

En un artículo de 1974 para Corriere della Sera, Primo Levi, superviviente de Auschwitz, escribía: “Cada tiempo tiene su fascismo: se observan las señales premonitorias allí donde la concentración de poder niega al ciudadano la posibilidad y la capacidad de expresar y ejercer su voluntad. Seguir leyendo

Somos ratas en Lavapiés

Este domigno escribo sobre el Lavapiés de hoy y la margen izquierda del Nervión de los 80. Tienen en común la depauperación de los más vulnerables, los que no sobreviven a las leyes de los mercados ni a la ferocidad de su lógica.

En Barcelona y Madrid los barrios invadidos por el turismo (esa forma de violencia económica tan amable) están también plagados de narcopisos donde se vende y se consume heroína. La reciente redada en el Raval barcelonés es un ejemplo, aunque tal vez el más paradigmático es el de Embajadores, nombrado hace unos meses por Time Out como el barrio más “cool del mundo” y uno, junto a Lavapiés, donde más narcopisos se han identificado en Madrid. Seguir leyendo